domingo, 27 de marzo de 2016

DEPENDENCIA EMOCIONAL

     Se despierta de un sueño extraño, abrumada, son las 6:20 de la mañana no sabe muy bien dónde está. Suele pasarle cuando lleva bastante tiempo durmiendo en sitios muy distintos.

¿Qué ha pasado? Intenta recordar desesperadamente. Anoche bebió mucho para intentar olvidar lo que había estado sintiendo. Desde hace un tiempo siente que Martín la agobia y controla demasiado, y aunque se lo ha comentado un par de veces, y él le ha prometido que cambiaría, la cosa continúa igual. Ella sabe que lo de ellos no va a ninguna parte, eso lo sabe todo el mundo. Pero bueno, eso es otra historia.
Se levanta se mira al espejo y se sorprende cuando ve que tiene el maquillaje completamente corrido por la cara, y piensa que cómo llegó a casa. Está totalmente desvelada y aún un poco ebria quizás. Decide volver a cama e intentar dormir. Y así lo hace. Hasta que recibe un mensaje de Martín. Se despierta sobresaltada.

-Sólo quería recordarte que te quiero, ¿Eres mía, verdad?

Está harta de tanta tontería, para que engañarnos pero, cada vez que se le pasa por la cabeza acabar con la relación, una angustia le recorre el cuerpo. Piensa ¿por qué? Para sus adentros. Si sabes que esto, no va a ninguna parte. Recuerda muy bien la primera vez, y única, en la que lo intentó, en la que se sintió tan sola que prefirió seguir con el estando mal, que estar sin el (y pensaba ella, estar peor) pero un "biiiip biiip" la aleja de sus pensamientos.

-Ey,¿estás ahí? He visto que has recibido el mensaje ¿Por que no me contestas?








No hay comentarios:

Publicar un comentario