miércoles, 30 de marzo de 2016

Ese haz de luz, felicidad

En la oscuridad de un domingo cualquiera,
Cuando llueve y buscas una mano amiga,
alguien que te quiera.
En la luz,
de un viernes dónde el sol te acompaña,
felicidad plena.
Cuenta conmigo.
Olvida esas manos que solo se acercan con ese haz de luz,
Olvida al que cuando el sol desaparece se marcha,
¿Te irás tú cuando la oscuridad nos llene?
No sé si creerte,
Cuando me dices que me quieres,
a veces cuando el sol sólo entra por las rendijas,
Tú,
Ya no estás.


martes, 29 de marzo de 2016

¿Tu entorno no te deja ser feliz? ¡Enfréntate!

Hoy quiero hablar sobre un tema que está en parte de actualidad y que me ha afectado personalmente durante muchísimo tiempo. Esta entrada está hecha para ayudar a gente (si la hay, que supongo) que como yo, en algún momento de su vida se sintió desplazada, humillada o que no se le tenía en cuenta. Y sí, hay salida. A lo largo de mis años me he dado cuenta de que hay distintas formas de desplazar a alguien, pero yo hoy me voy a centrar en solamente dos: La primera, por la profesión que quieras tener o lo que ya seas en sí y la segunda hablo de esa gente que pretende vivir tu vida o decirte cómo la tienes que vivir.

En primer lugar me gustaría decir que en la actualidad, hay un desprestigio enorme de las letras, y con esto me refiero a una carrera de letras (historia,filología,filosofía) habiendo escuchando un millón de veces como a gente de mi entorno (y a mí misma) le decían cosas como: ¿y esa carrera, sirve para algo? ¿Y no ves que a escritor no vas a llegar ni de broma? Y yo, desde aquí, con mis breves años y poca experiencia, igual entusiasmada aún por la vida, te pregunto ¿para qué vivimos? ¿Para pasarnos toda la vida en una profesión que no nos llena y odiamos? ¿Vivimos para vivir? ¿Pero, vivir para quien? ¿Para ellos, a caso? A caso, ¿tu vecina del quinto va a estudiar filología o la vas a estudiar tú? Con esto lo único que quiero decir es que en ocasiones, la gente pretende vivir su vida mediante la tuya, y alcanzar sus sueños a partir de ti. No, no me refiero obviamente solo a carreras de letras, ni siquiera a carreras sólo. Me expreso así porque no es lo más común (al menos en mi país) que un hijo quiera hacer medicina, y su padre le diga ¡No! Haz filosofía.
Por desgracia, conozco varios casos que fueron al contrario, y no está bien de ninguna de las formas. Conozco chicas que su familia (familia, que se supone que te quiere) la tratan como a una fracasada por estudiar caracterización y no una "prestigiosa carrera". Al igual que conozco un chico que quería hacer psicología y al cual su padre lo amenazó con echarlo de casa si se metía en ese "suicidio" y bien, podéis pensar que en parte lo hace por su bien, por esto de la crisis pero ¿hasta qué punto está eso bien? ¿Prefieres que tu hijo, como este chico estudie química y este amargado toda la vida, echándote en cara lo que pudo haber sido y no es?. Y si, yo en ocasiones he pensado ¿por qué no se rebeló, por qué no dijo me voy y me busco la vida? Pero siendo sensata, con 17 años, sin un trabajo y con pocas posibilidades de encontrar uno tal y como está la cosa ahora, no era una decisión muy inteligente... Para que mentir, la mayoría nos resignaríamos y tendríamos la espinita clavada toda nuestra vida, yo, como madre (que no soy pero que algún día seré) no podría hacerle eso a mi hijo, destruirle sus sueños, pero...cada uno, es cada uno.
Yo no te voy a decir que te rebeles, que te marches, yo te digo que si tienes la oportunidad escojas con el corazón y no la cabeza. Si tienes claro que quieres ser profesor inténtalo. No te quedes con esa espinita clavada para el resto de tu vida.

domingo, 27 de marzo de 2016

Se fue

 Se fueron aquellos besos que,
nos dábamos en la madrugada.
Se fueron.
Se fueron aquellas noches que 
tejían en mi corazón una coraza.
Se fueron.
Pero tú,
El mar, la tierra en esos ojos.
Todo en un sentimiento. 
Todo un color.
El que hacía que me perdiera 
Entre tus sábanas,
En tu cabeza,
En tu mirada.
Una mirada perdida.
Sabes que yo me fui,
Pero tú sigues allí.
No te has ido. 


DEPENDENCIA EMOCIONAL

     Se despierta de un sueño extraño, abrumada, son las 6:20 de la mañana no sabe muy bien dónde está. Suele pasarle cuando lleva bastante tiempo durmiendo en sitios muy distintos.

¿Qué ha pasado? Intenta recordar desesperadamente. Anoche bebió mucho para intentar olvidar lo que había estado sintiendo. Desde hace un tiempo siente que Martín la agobia y controla demasiado, y aunque se lo ha comentado un par de veces, y él le ha prometido que cambiaría, la cosa continúa igual. Ella sabe que lo de ellos no va a ninguna parte, eso lo sabe todo el mundo. Pero bueno, eso es otra historia.
Se levanta se mira al espejo y se sorprende cuando ve que tiene el maquillaje completamente corrido por la cara, y piensa que cómo llegó a casa. Está totalmente desvelada y aún un poco ebria quizás. Decide volver a cama e intentar dormir. Y así lo hace. Hasta que recibe un mensaje de Martín. Se despierta sobresaltada.

-Sólo quería recordarte que te quiero, ¿Eres mía, verdad?

Está harta de tanta tontería, para que engañarnos pero, cada vez que se le pasa por la cabeza acabar con la relación, una angustia le recorre el cuerpo. Piensa ¿por qué? Para sus adentros. Si sabes que esto, no va a ninguna parte. Recuerda muy bien la primera vez, y única, en la que lo intentó, en la que se sintió tan sola que prefirió seguir con el estando mal, que estar sin el (y pensaba ella, estar peor) pero un "biiiip biiip" la aleja de sus pensamientos.

-Ey,¿estás ahí? He visto que has recibido el mensaje ¿Por que no me contestas?








sábado, 26 de marzo de 2016

¿Un punto y a parte?

Probablemente esta sea una entrada innecesaria, perdida en un mar de información en la web (perdida quizás como yo) una entrada escrita a las 3:26 de la mañana, o al menos empezada a esta hora, en la que quiero marcar un punto y a parte en mi vida y en mis decisiones empezando este proyecto, el cual quizás no ayude a nadie o quizás ayude a una persona pero en el que busco encontrarme. Porque me he dado cuenta de que he estado alejada de lo que realmente soy, y necesito.
Todos creo firmemente que puedo afirmar, tenemos una vocación, la cual en muchas ocasiones intentamos ocultar por muchas cosas, por muchas razones. Estos últimos años he intentado convencerme de que lo mío, mi vocación, era la medicina, un absurdo para la persona que yo soy. Todo esto para confortar a mi familia, a mi entorno, me intentaba autoconvencer a mí misma. Me he dado cuenta de que no puedo fingir eso cuando mi pasión son las letras, escribir, la historia, incluso la filologia, como esos profesores maravillosos que he tenido (a diferencia de los de ciencias, que en parte creo que ha determinado que no me gusten) me ha marcado. El deseo de ser periodista, escritora o historiadora nunca aceptado por mi familia. Este blog no va a ir sobre mi vida, ni mucho menos. Este blog es mi proyecto de vida, que aunque no despegue nunca, me va a servir para enfocarme y buscar más fuerzas para seguir mi camino. Nunca os dejéis coaccionar. Nunca dejéis de perseguir vuestros sueños.